Para Therese Schmidt, lo más gratificante de su trabajo es ver cómo las personas reparan sus relaciones familiares, refuerzan su autoestima y realizan cambios positivos que mejoran su bienestar general.
Fuera del trabajo, disfruta pasando tiempo con sus hijos adultos, sus increíbles nietas y su gato de rescate.
Un consejo que Therese comparte a menudo con sus pacientes es: "No" es una frase completa, y está bien tener límites sanos.


