Crystal vino por primera vez a Virginia García como paciente y más tarde regresó como proveedora para ofrecer la misma atención de calidad que ella experimentó. Su pasión por la salud pública y el aumento del acceso a la atención hizo de Virginia García una elección obvia.
Vive en Aloha con su pareja, Hunter, y sus dos gatos, Penny Lane y Eleanor Rigby. En su tiempo libre, Crystal disfruta con las manualidades, los podcasts de crímenes reales, la cocina y la música en directo.
Crystal cree en acercarse a cada paciente con empatía y compasión. Ella entiende que no hay juicio sobre el estado actual de su salud oral y hace hincapié en el cumplimiento de los pacientes donde están. Su objetivo es crear un ambiente cálido y acogedor para ayudar a aliviar los nervios y apoyar a los pacientes en la construcción de hábitos de autocuidado oral duradera.


